La secuela de It Follows sigue sumando nombres a su reparto. James Jordan, uno de los rostros habituales de las ficciones de Taylor Sheridan, se incorpora al elenco de They Follow, el regreso de David Robert Mitchell al universo de terror que le dio fama hace más de una década. La noticia llega en exclusiva y, por ahora, los detalles sobre su papel se mantienen bajo llave.
Jordan es conocido sobre todo por dar vida al ingeniero petrolero Dale Bradley en Landman, la serie de Paramount+ que prepara ya su tercera temporada con Billy Bob Thornton al frente. Su vínculo con Sheridan es estrecho: ha aparecido en títulos como Yellowstone, 1883, Mayor of Kingstown, Those Who Wish Me Dead y Wind River. Además, forma parte del reparto de Lioness y próximamente se le verá en Billings, el debut como director del actor Alexander Ludwig.
Lo que sí se sabe de They Follow es que transcurrirá aproximadamente una década después de los acontecimientos de la primera película. Maika Monroe vuelve a ponerse en la piel de Jay Height, acompañada en esta ocasión por la recién llegada Naomi Ackie. Junto a ellas, el reparto lo completan Jackie Earle Haley, Justine Lupe, Anna Mirodin, Jayne Taini, Michael Gandolfini, Tom Pecinka, Melora Walters, Ben Krieger, Natalie Shinnick y Jan Hoag. Mark Bennett se ha encargado del casting.
Mitchell vuelve a escribir y dirigir
El propio Mitchell firma de nuevo el guion y se pone detrás de la cámara, repitiendo así como cerebro creativo de la saga. En la producción participan Harvest Hill Entertainment, Good Fear Content, Northern Light Media Ventures, FirstGen Content, Curious Gremlin y Kaplan Morrison. Neon tiene los derechos mundiales del filme y será la encargada de estrenarlo en los cines de Estados Unidos, mientras que Neon International gestionará las ventas fuera del país.
Conviene recordar el punto de partida. It Follows llegó a Cannes en 2014 y se convirtió en uno de los fenómenos de terror más celebrados de la década. La historia sigue a Jay, una estudiante que, tras mantener relaciones sexuales, se convierte en el objetivo de una entidad sobrenatural que avanza sin descanso y puede adoptar la apariencia de cualquier persona. La única forma de librarse de la maldición es transmitírsela a alguien más.
Rodada con un presupuesto que apenas superaba el millón de dólares, la cinta terminó recaudando cerca de 23 millones en todo el mundo y lanzó la carrera de Monroe como una de las grandes figuras del cine de género. Su secuela llega, por tanto, con la doble misión de contentar a los fans de la original y demostrar que la fórmula sigue funcionando tantos años después.


